Fuente: Canarias7
La Unión Europea (UE) y Mauritania celebrarán este martes y el
miércoles en París una comisión mixta para analizar el acuerdo pesquero,
una reunión que la flota española considera una ocasión importante para
mejorar el convenio y facilitar su acceso a ese caladero africano.
La reunión entre los representantes de la Comisión Europea y mauritanos
tiene un carácter técnico y en ella se hablará sobre el que se ha
considerado durante mucho tiempo el principal pacto bilateral de la UE
con un país no comunitario.
El actual convenio pesquero ofrece 70 licencias para los barcos de la
UE, pero en la práctica supuso un endurecimiento de las exigencias para
el acceso a sus costas, con lo que la mayor parte de los buques europeos
abandonaron las aguas de ese país y solo se están aprovechando un 15 %
de las posibilidades pesqueras.
El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias
Cañete, ha declarado recientemente que la reunión de este martes fue
impulsada por el Gobierno español.
Arias Cañete espera que las conversaciones técnicas abran "un
resquicio" para reabrir elementos del protocolo, que el sector español
rechaza.
El pacto excluyó a la flota cefalopodera (pulpo y calamar) e incrementó las exigencias a los marisqueros.
Las flotas de Andalucía, Canarias y Galicia son las más afectadas por este convenio.
La Confederación Española de Pesca (Cepesca), que representa a los
armadores españoles, celebró la semana pasada una reunión con la CE en
Bruselas para preparar la reunión de este martes y en ella solicitó que
el comité mixto sirva para "arreglar" el convenio con Mauritania.
Entre las peticiones de la flota española, figuran una mejora en el
acceso a los marisqueros, lo que beneficiaría sobre todo a buques
andaluces.
Ha solicitado también la inclusión de la flota cefalopodera y en el
caso de los atuneros -modalidad que sí ha aprovechado el acuerdo- una
rebaja de las exigencias económicas por parte de las autoridades de
Nuakchot.
Aunque el convenio entró en vigor, debe ser ratificado aún por el Parlamento Europeo.
Una dificultad para conseguir las demandas españolas es la necesidad de
datos científicos más actuales que demuestren que las existencias de
pulpo permiten que pueda ser capturado por la flota europea en esas
aguas.
Según Arias Cañete, las última evaluaciones que se hicieron utilizaron
datos antiguos y las poblaciones de pulpo varían muy rápidamente.
El Gobierno español ha criticado también la alta compensación
financiera que la UE paga a Mauritania (70 millones de euros anuales,
sin contar los cánones que abonan los armadores, que se triplicaron o
cuadriplicaron) frente al escaso aprovechamiento y a las duras
condiciones para la flota europea.
En el anterior acuerdo, unos 60 barcos españoles pescaban en esas aguas
y, tras la firma del actual, una cuarentena tuvieron que abandonar el
caladero.
