Fuente: Canarias7
Caixabank, el grupo que absorbió a CajaCanarias, pretende reducir su
plantilla en las islas en 348 personas, lo que convierte al archipiélago
en la tercera comunidad autónoma más afectada por los planes del banco
para reducir 3.002 empleos, después de Andalucía, con 864 bajas, y
Cataluña, con 394.
CaixaBank ha mantenido este jueves una nueva reunión con los
sindicatos, a quienes ha presentado un mapa con la afectación, por
territorios, de este recorte de plantilla, que vuelca el 28,7 % de las
bajas en Andalucía, el 13,1 % en Cataluña y el 11,6 % en Canarias.
Según han informado en un comunicado conjunto CCOO, el sindicato
independiente SECPB y UGT, también sufrirán un duro ajuste las
plantillas de Madrid (334 trabajadores), Castilla y León (268), la
Comunidad Valenciana (166, 111 de ellos en Valencia), Navarra (162),
Castilla-La Mancha (135), el País Vasco (68) y Asturias (47).
Del excedente de plantilla de 3.002 empleados que quiere aplicar
CaixaBank, 743 corresponden a los empleados de Banca Cívica que están
actualmente en situación de Expediente de Regulación de Empleo (ERE)
temporal y que la entidad propone despedir.
La voluntad de CaixaBank, que ha eludido hacer declaraciones al
respecto, es llevar a cabo el resto del ajuste, hasta un total de 2.259
personas, a través de medidas no traumáticas.
En este sentido, la dirección ha planteado hoy a la representación
sindical la posibilidad de establecer un plan de prejubilaciones al que
podrían acceder 831 trabajadores que cumplieran este año 58 o 59 años.
En concreto, 247 empleados nacidos en 1954 tendrían una salida
inmediata con un porcentaje de retribución del 75 % del salario bruto,
mientras que otras 584 personas nacidas en 1955 dejarían la empresa
antes de final de año con el 70 % del sueldo.
El 70 % de las prejubilaciones potenciales se producirían en Cataluña,
lo que implicaría implantar movilidad geográfica hacia esta comunidad,
según han indicado los sindicatos.
CaixaBank también se ha avenido a abrir un período de bajas voluntarias
durante 2013 y el primer semestre de 2014, aunque no ha especificado en
qué condiciones económicas.
Si con todas estas medidas -prejubilaciones, bajas incentivadas y los
despidos del ERE temporal- CaixaBank no alcanza las 3.002 salidas,
llevaría a cabo despidos forzosos hasta llegar al cupo fijado.
CCOO, SECPB y UGT, que representan al 96,83 % de la plantilla, han
reiterado su "más absoluto rechazo" a los despidos y han exigido la
reincorporación de todas personas que están a día de hoy con el contrato
suspendido.
En declaraciones a Efe, el secretario general de CCOO en Caixabank,
Joan Sierra, se ha mostrado disgustado con la actitud de la dirección,
que por ahora mantiene su intención de acometer, al menos, 743 despidos.
"Hemos notado un cambio de actitud del que hasta ahora estilaba la
dirección. Si persiste en la idea de que haya salidas forzosas
convocaremos movilizaciones", ha advertido el dirigente de CCOO, el
sindicato mayoritario.
La intención de CaixaBank es pactar con los sindicatos un ajuste lo
menos traumático posible, aunque su presidente, Isidre Fainé, ya dejó
claro el pasado mes de febrero que la entidad debía reestructurar la
plantilla del grupo para adecuarla a las necesidades del mercado.
Dirección y sindicatos se han emplazado a una nueva reunión para negociar este ajuste el próximo jueves, 21 de febrero.
