martes, 22 de enero de 2013

Los empresarios y los trabajadores del Puerto de Las Palmas explican en Bruselas los nefastos efectos del protocolo de Pesca de la UE con Mauritania, en Canarias





LOS EMPRESARIOS Y LOS TRABAJADORES DEL PUERTO DE LAS PALMAS EXPLICAN EN BRUSELAS LOS NEFASTOS EFECTOS DEL PROTOCOLO DE PESCA DE LA UE CON MAURITANIA, EN CANARIAS
Acudieron a la exposición de Gabriel Mato, presidente de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, para apoyar su postura: la no aprobación de este acuerdo

21 de enero de 2013
Bernardino Santana y Miguel Rodríguez, representantes de los empresarios y de los trabajadores del Puerto de Las Palmas, respectivamente, manifestaron hoy lunes 21 de enero, en el Parlamento Europeo, en el marco de la exposición de Gabriel Mato, presidente de la Comisión de Pesca, que “consideramos el protocolo lesivo para los intereses del sector europeo de la pesca en los términos expuestos por los distintos operadores ya que no responde en absoluto a las mínimas condiciones de viabilidad para la actividad pesquera comunitaria y con unas gravísimas consecuencias para el futuro del sector pesquero europeo así como de las actividades portuarias e industriales asociadas al mismo”.

En el caso concreto del sector de la pesca e industrias asociadas en la Región Ultraperiférica de Canarias, continúan Santana y Rodríguez, los efectos lesivos “van mucho más allá puesto que suponen la desaparición de un sector industrial de enorme importancia en términos de empleo y generación de valor añadido para el conjunto de la economía del Archipiélago y, en particular, para su actividad portuaria e industrial, como ya se recoge en el informe elaborado por el presidente de la Comisión Parlamentaria”.

“Estimamos que las pérdidas pueden alcanzar los 3.000 puestos de trabajo y más de 100 millones de euros en términos de facturación directa para el sector en las Islas, a ello habrá que sumar el coste directo y los perjuicios implícitos para las diferentes flotas afectadas (cefalopodera, marisquera, etc.)”, expone Bernardino Santana. “Concretamente para los estibadores canarios”, explica Miguel Rodríguez, coordinador de estos trabajadores en el Archipiélago, “supondrá una pérdida de 20.000 turnos de trabajo anuales que se traducirán en 100 puestos menos”.

A esta situación se suma la pérdida de las importantes inversiones realizadas en el sector, no solo por los operadores económicos sino por la propia UE, “inversiones que, en conjunto, ascienden a casi cuarenta millones de euros en los últimos años”, precisa Santana.

Por otro lado, “este protocolo no tiene en cuenta la compatibilidad y coherencia con otras políticas comunitarias, singularmente, entre los acuerdos comerciales y las políticas relativas a las regiones ultraperiféricas. Que no se contemple ninguna medida de aplicación modulada para Canarias, choca frontalmente con la orientación comunitaria de impulso en esa región de actividades relacionadas con terceros países próximos ya que no sólo tiene un impacto claro en esa actividad sino que además no impulsa la presencia de actuaciones de colaboración o de establecimiento de relaciones económicas estables que compatibilicen el desarrollo de las actividades de sostenibilidad de pesca y desarrollo de Mauritania con el impulso de la actividad económica en las RUP, particularmente en Canarias, y  con los intereses de los pesqueros comunitarios”, sentencian.

“En resumen, se trata de un acuerdo claramente negativo, con unos efectos económicos de enorme trascendencia para los que además ni siquiera se han contemplado mecanismos transitorios tal y como prevé el marco normativo comunitario”.

“Por todo ello apoyamos la postura del presidente de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, Gabriel Mato Adrover, que rechaza el acuerdo y propone la no aprobación del mismo”, concluyen Bernardino Santana y Miguel Rodríguez.