LOS EMPRESARIOS Y LOS
TRABAJADORES DEL PUERTO DE LAS PALMAS EXPLICAN EN BRUSELAS LOS NEFASTOS EFECTOS
DEL PROTOCOLO DE PESCA DE LA UE CON MAURITANIA, EN CANARIAS
Acudieron
a la exposición de Gabriel Mato, presidente de la Comisión de Pesca del
Parlamento Europeo, para apoyar su postura: la no aprobación de este acuerdo
21 de enero de 2013
Bernardino Santana y Miguel Rodríguez,
representantes de los empresarios y de los trabajadores del Puerto de Las Palmas,
respectivamente, manifestaron hoy lunes 21 de enero, en el Parlamento Europeo,
en el marco de la exposición de Gabriel Mato, presidente de la Comisión de
Pesca, que “consideramos el protocolo lesivo para los intereses del sector
europeo de la pesca en los términos expuestos por los distintos operadores ya
que no responde en absoluto a las mínimas condiciones de viabilidad para la
actividad pesquera comunitaria y con unas gravísimas consecuencias para el
futuro del sector pesquero europeo así como de las actividades portuarias e
industriales asociadas al mismo”.
En el caso concreto del sector de la pesca e
industrias asociadas en la Región Ultraperiférica de Canarias, continúan
Santana y Rodríguez, los efectos lesivos “van mucho más allá puesto que suponen
la desaparición de un sector industrial de enorme importancia en términos de
empleo y generación de valor añadido para el conjunto de la economía del Archipiélago
y, en particular, para su actividad portuaria e industrial, como ya se recoge en
el informe elaborado por el presidente de la Comisión Parlamentaria”.
“Estimamos que las pérdidas pueden alcanzar los
3.000 puestos de trabajo y más de 100 millones de euros en términos de
facturación directa para el sector en las Islas, a ello habrá que sumar el
coste directo y los perjuicios implícitos para las diferentes flotas afectadas
(cefalopodera, marisquera, etc.)”, expone Bernardino Santana. “Concretamente
para los estibadores canarios”, explica Miguel Rodríguez, coordinador de estos
trabajadores en el Archipiélago, “supondrá una pérdida de 20.000 turnos de
trabajo anuales que se traducirán en 100 puestos menos”.
A esta situación se suma la pérdida de las
importantes inversiones realizadas en el sector, no solo por los operadores
económicos sino por la propia UE, “inversiones que, en conjunto, ascienden a
casi cuarenta millones de euros en los últimos años”, precisa Santana.
Por otro lado, “este protocolo no tiene en cuenta la
compatibilidad y coherencia con otras políticas comunitarias, singularmente,
entre los acuerdos comerciales y las políticas relativas a las regiones
ultraperiféricas. Que no se contemple ninguna medida de aplicación modulada
para Canarias, choca frontalmente con la orientación comunitaria de impulso en
esa región de actividades relacionadas con terceros países próximos ya que no
sólo tiene un impacto claro en esa actividad sino que además no impulsa la
presencia de actuaciones de colaboración o de establecimiento de relaciones
económicas estables que compatibilicen el desarrollo de las actividades de
sostenibilidad de pesca y desarrollo de Mauritania con el impulso de la
actividad económica en las RUP, particularmente en Canarias, y con los intereses de los pesqueros
comunitarios”, sentencian.
“En resumen, se trata de un acuerdo claramente
negativo, con unos efectos económicos de enorme trascendencia para los que
además ni siquiera se han contemplado mecanismos transitorios tal y como prevé
el marco normativo comunitario”.
“Por todo ello apoyamos la postura del presidente de
la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, Gabriel Mato Adrover, que rechaza
el acuerdo y propone la no aprobación del mismo”, concluyen Bernardino Santana
y Miguel Rodríguez.
